¿Oficina privada o coworking para mi startup? Esa es la cuestión

Mesas de ping-pong, neveras con cerveza, futbolín… Las startups son un tipo de empresas que, por su cultura, suelen ser modernas, innovadoras y atrevidas y, por tanto, sus espacio de trabajo también. Sin embargo, hay muchos emprendedores que siguen optando por lugares más convencionales como las oficinas de siempre para desempeñar su actividad. En este sentido, y si has llegado a este post, es posible que te estés preguntando: ¿es mejor alquilar una oficina privada tradicional o un coworking?

Desde hace una década, el fenómeno coworking ha puesto patas arriba la forma en la que muchos trabajamos y, sobre todo, ha revolucionado el estatismo y aislamiento de las jornadas de trabajo más tradicionales. 

Por otro lado, las oficinas privadas se han desprendido de concepciones anticuadas y son muchas las empresas que han hecho de sus espacios feudos de productividad y creatividad sin límites.

Entonces, si ambas formas tienen aspectos positivos, ¿qué es mejor para una startup?

Nosotros lo tenemos claro.

El mejor espacio de trabajo para una startup

Una startup es una empresa emergente cuyo campo de actuación es la tecnología y cuyo potencial es, por tanto, infinito. Por ello, las personas que se esconden tras estas organizaciones deberían enfocar todos sus esfuerzos al cambio, al desarrollo, a la innovación y a los beneficios. 

Por esto, en Talent Garden, pensamos que el mejor lugar para una startup es un coworking y estamos dispuestos a demostrarlo. Aquí va nuestra apuesta.

1 | “Todo incluido”

Elegir emplazar tu startup en un coworking significa que podrás despreocuparte de todo lo relacionado con tu espacio de trabajo. Lo habitual en este tipo de lugares es que tan solo tengas que elegir un plan, según las necesidades de tu empresa, y ¡ya está! Puedes empezar.

A cambio, obtendrás las mejores comodidades. Los coworking son espacios que viven de ofrecer el mejor servicio a sus coworkers, así que suelen cuidar mucho que la infraestructura tecnológica y la conectividad sean de última generación.

Y, por supuesto, olvídate de abrir la puerta, recoger los paquetes o reponer la tinta de la impresora. Un coworking siempre te va a proporcionar lo más valioso para tu negocio: el tiempo.

2 | Conocer gente y mucho más

Un coworking, como su propio nombre indica, es un lugar donde la gente comparte un lugar de trabajo con otros emprendedores y profesionales, freelances y otras startups. 

En los trabajos más tradicionales, la rutina y las costumbres se suelen hacer paso de una forma demoledora, habituando a todo un equipo a hacer las cosas de una misma forma y haciendo verdaderamente difícil la aparición de la creatividad y la inspiración. 

El autor Adam Grant pone de relieve la importancia de relacionarnos laboralmente con personas que estén fuera de nuestro círculo cercano, porque es mucho más probable que tengan una perspectiva diferente, tengan acceso a recursos que desconocemos y posean contactos lejanos a nosotros.

Cada día, por tanto, es una nueva oportunidad para hacer networking con empresas afines y conocer otras formas de emprender y de crecer.

Nunca aprender de la experiencia de otros había sido tan fácil y tan cómodo. Pero no solo eso: la atmósfera de los coworkings potencia la sinergia y la colaboración, por lo que ¿quién sabe? A lo mejor entre café y café aparece una nueva oportunidad de negocio.

3 | Un toque extra

Ya hemos hablado alguna vez de que el factor psicológico en el trabajo es muy importante para la salud de la empresa, y es que un empleado feliz está directamente relacionado con una mayor productividad.

En el caso de los coworkings, esto es especialmente cierto. De acuerdo con la publicación Harvard Business Review, los coworkers suelen ver más valioso su propio trabajo que otros empleados de oficinas tradicionales; concretamente, más interesante y relevante. El artículo apunta a varios motivos, como la falta de competición directa o de “burocracia” empresarial, pero parece ser que el secreto reside en la cultura colaborativa en la que un trabajador forma parte de una gran familia coworker y lo normal es ayudarse los unos a los otros. 

4 | Adiós a los horarios…

… pero en el buen sentido. Los espacios de coworking son lugares accesibles 24/7. Esto significa que los coworkers pueden elegir cuándo trabajar con absoluta flexibilidad, sin problemas de horarios ni controles. Y ya sabemos que la inspiración no siempre aparece de 9 a 18.

Esto conlleva inmediatamente a una mayor autonomía y una mejor conciliación laboral y personal. ¿Una clase de yoga por la mañana? ¿Una comida con amigos? ¿Un ratito en el ordenador de madrugada? ¡Lo que quieras!

5 | Lo bueno de una oficina, también en un coworking

Una evolución natural -y deseable- de una startup es que esta vaya creciendo, no solo en beneficios, sino también en volumen humano. Si tu empresa ya tiene una plantilla considerable, es posible que estés dándole vueltas a la idea de cambiar a una oficina privada.

Sin embargo, los coworkings siguen siendo una opción ideal. La mayoría de ellos suelen ofrecer espacios privados, dentro de áreas compartidas. Además, suelen hacer precios especiales para grupos grandes de personas, por lo que no necesariamente puede ser más caro que una oficina privada.

La cuestión es que estudies todas tus posibilidades, porque a lo mejor puedes sencillamente tenerlo todo.

Nos encanta aprender

En Talent Garden, estamos construyendo una comunidad para que podamos aprender y establecer contactos entre profesionales, y así crecer y compartir haciendo lo que más nos gusta. Si quieres formar parte de nuestro ecosistema y comprobar lo que podemos hacer por ti, ¡aquí te esperamos! No dudes en contactar con nosotros.

 

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