Retos y tendencias en un nuevo modelo laboral para el trabajador híbrido

El mercado laboral está atravesando un momento de reinvención total con constantes cambios y nuevos modelos de trabajo que han llegado para quedarse. La crisis sanitaria aceleró este proceso, que ya despuntaba en algunos países, e hizo que el teletrabajo se impusiera.

Ahora, el modelo híbrido que combina lo presencial y lo remoto está sentando sus bases para consolidarse rápidamente, y es una opción que ya han puesto en marcha multitud de empresas. De hecho, esta modalidad es un requisito cada vez más atractivo a la hora de aceptar una oferta de empleo. 

Estados Unidos es el país donde más se ha instaurado este modelo; antes de la pandemia, solo el 5% de las compañías tenían a casi la mitad de sus equipos teletrabajando más de tres días a la semana. Durante el confinamiento la cifra alcanzó el 72% y actualmente se espera que se mantenga alrededor del 38%. En esta misma línea evoluciona España, ya que en febrero de 2020 menos del 5% de la población teletrabajaba, según determinó entonces la Encuesta de Población Activa del INE.

En este contexto de asentamiento de modelos que estamos viviendo, el trabajador se favorece de los beneficios de ambas modalidades, pero también afronta nuevos retos importantes a tener en cuenta para el funcionamiento de los sistemas de trabajo. Por ello, desde Talent Garden te contamos cuáles son y cómo puedes afrontarlos.

Los nuevos desafíos llegan a un escenario inédito

El teletrabajo impuesto por necesidad trajo consigo muchos apasionados de esta modalidad, pero también muchos otros desencantados ante la imposición. Es por ello que el modelo híbrido se presenta como una opción perfecta demandada cada vez por más empleados, como indica el informe The future of work and the ReRo revolution (El futuro del trabajo y la revolución de la automatización y el teletrabajo), elaborado por Deutsche Bank. 

Esta tendencia es real y tangible. Tanto que en España, mientras que en mayo de 2020 la mayoría de empleados pedían algo más de dos días de trabajo remoto a la semana, el reclamo superó los tres días en agosto de 2021. Una preferencia que, además, se espera que continúe al alza en cuanto al número de entidades que reciben este tipo de peticiones.

Flexibilidad ante los cambios

Una de las claves en este proceso será la adaptación. En este sentido, es importante ser paciente dado que el mismo modelo híbrido no funciona en todos los sectores, como destaca un estudio elaborado por Steelcase . Es por ello que probablemente lleve un tiempo y diferentes fórmulas dar con la versión que mejor se adapta a cada empresa y los respectivos trabajadores. Como indica el informe, “después de pasar meses trabajando de manera remota, las personas esperan que se les permita seguir haciéndolo de alguna manera. La frecuencia con la que esperan hacerlo difiere notablemente, lo que significa que los líderes deben tener en cuenta qué política es la adecuada para las personas, los equipos y la organización en general”. El mismo estudio señala que los líderes globales coinciden en esta tendencia a combinar remoto y presencial

Actualmente, la mayoría de las entidades combinan una fórmula de 2-3 días trabajando desde casa y 2-3 días haciéndolo desde la oficina. Es el modelo más utilizado y que suele funcionar mejor que una semana completa en remoto y otra presencial. Ante esto, el trabajador debe ser proactivo y adaptarse a los cambios, transmitiendo siempre sus necesidades y posibles mejoras en la organización del trabajo.

Además, la flexibilidad del trabajador debe darse no solo con el contenido sino también con la forma. Y es que a medida que el modelo híbrido se implante, los espacios de trabajo cambiarán optando más por espacios comunes en los que compartir experiencias. 

Ejemplo de ello es el éxito de los coworking, espacios puramente flexibles y participativos capaces de adaptarse a la organización según sus necesidades. Destacando por supuesto los campus de Talent Garden, que van un paso más allá, formando ecosistemas de innovación que se convierten en un entorno de creación de sinergias y espacios vanguardistas.

Comunicación efectiva

La comunicación siempre ha sido un must en el trabajo y en el modelo híbrido es más importante que nunca. Lo que ocurre en remoto debe ocurrir en presencial y viceversa. Es vital que todos los empleados, sea cual sea su modalidad de trabajo, tengan un flujo de comunicación activo que permita colaborar y que ninguno se quede atrás en los desafíos que van surgiendo, así como la resolución de problemas. 

Para este fin es relevante el uso de nuevas herramientas de calidad con acceso seguro que hagan efectiva esta comunicación, lo que requiere un constante aprendizaje por parte del empleado. Algunas de estas herramientas permiten compartir el trabajo que se realiza en las dos modalidades en una misma plataforma logrando un equipo unificado, como es el caso de Slack. Otras plataformas muy útiles para la gestión y organización de proyectos pueden ser Asana o Trello. 

Esta comunicación debe fomentar el trabajo en equipo y abrirse a nuevas posibilidades al no estar limitado por la presencialidad. En este aspecto es clave evitar que se formen silos de conocimiento en las relaciones presenciales que no se trasladen al remoto, el flujo de trabajo debe ser igual de bueno en ambos canales. 

En este sentido, tan fundamental como la comunicación son los lazos entre compañeros, ya que el ser humano necesita, por naturaleza, sentirse parte de un grupo. Por ello es necesario dedicar tiempo a las relaciones humanas también en la empresa, dado que esto repercutirá no solo en una mayor motivación, sino que puede dar lugar a nuevas sinergias.

“El sentido de comunidad no solo contribuye al bienestar de las personas, sino que también genera mejores resultados comerciales. Las personas que sienten que forman parte de una comunidad son uno de los principales indicadores de una mayor puntuación en productividad, participación, innovación y compromiso”, avala el informe global de Steelcase.

Diferenciar la vida personal y laboral: conciliación y bienestar mental


Otra de las claves cuando se practica el modelo híbrido es definir bien las líneas y límites entre lo personal y lo laboral. Trabajar desde casa puede resultar más cómodo porque se
ahorra tiempo y dinero de desplazamiento (el trabajo remoto supone un ahorro de alrededor de 2.763 euros al año para cada individuo). Pero también puede llegar a suponer una invasión si no ponemos límites. 

Trabajar en remoto no significa estar siempre disponibles y esto es importante dado que hasta un 54% de los trabajadores experimentan exceso de trabajo.

Así como es esencial dedicar un espacio concreto del hogar al trabajo o evitar las distracciones cotidianas lo es de igual modo realizar pequeñas pausas para aliviar el estrés y establecer un horario, al igual que en la oficina.

Los expertos indican que el 56% de los españoles que han teletrabajado considera que su empresa no ha tenido en cuenta su bienestar mental; con todo es vital poner límites y trasladar la situación.

El fenómeno Gig economy

Está claro que en el horizonte del futuro el teletrabajo continuará presente, pero puede convertirse en un arma de doble filo y es muy importante que los empleados estén alerta. Hablamos del fenómeno Gig economy, que podría traducirse como “economía de las pequeñas tareas”. Se trata de un modelo que permite la subcontratación a través de plataformas para tareas puntuales muy concretas y durante un periodo muy corto. Diferentes estudios alertan sobre esta tendencia que es ya una realidad y que provoca una infravaloración de los puestos de trabajo, así como una alta tasa de rotación.

Por lo general, generan situaciones de pobreza, ya que son perfiles que no llegan al salario mínimo, no tienen vacaciones y no se pueden permitir enfermar. 

27 junio 2022

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