Cómo iniciar una startup: lo que necesitas saber

Cómo iniciar una startup: todo lo que necesitas saber (pero nadie te lo dice)

Tienes una idea de negocio emocionante, tienes grandes expectativas sobre los posibles resultados si tan solo lograras construir una startup en torno a ella, pero te encuentras en un callejón sin salida: ¿cómo empezar una startup? Crear una startup puede parecer fácil. En películas, series de televisión y redes sociales, estamos sumergidos en narrativas fascinantes de personas que triunfaron. Pero poner en marcha tu propio negocio no es algo que puedas improvisar. Tienes que estudiar, recopilar información y dar todos los pasos correctos para tener la posibilidad de tener éxito. Veamos cómo construir una startup sin cometer errores graves.

Primero que nada: aclara tu idea

Cuando tu idea surge por primera vez, es fácil quedarte atrapado en tu sueño. Puede parecer la idea más original del mundo, una idea de un millón de dólares esperando ser realizada. Pero si quieres convertirla en un negocio exitoso, debes sentarte y analizarla científicamente. Busca bloqueadores potenciales, cualquier deficiencia inmediatamente evidente, cualquier defecto que se vea a simple vista. Luego, tienes que investigar un poco y determinar si es una idea realmente original o si ya existe algo similar. Si encuentras a competidores, averigua cómo se están desempeñando y si todavía hay suficiente espacio en el mercado para otro negocio similar.

Por supuesto, debes hacer una investigación de mercado, identificar tu objetivo con la mayor precisión y determinar si lo que tienes en mente realmente puede representar algo valioso. ¿Tu producto o servicio resuelve un problema y, lo que es más importante, alguien pagará para que se resuelva este problema?

Luego, tienes que empezar a trabajar en un plan de negocios. Esta será una herramienta fundamental para guiar tus pasos, pero también una forma poderosa de refinar tu idea y de rentabilizarla.

No subestimes riesgos y fatiga

Cuando piensas en lanzar tu propia startup, puedes distraerte fácilmente con los aspectos románticos de todo (OPI, espacios de oficinas llamativos, etc.) y tender a olvidar los aspectos negativos. Cada año se lanzan más de 1 millón de nuevas empresas, pero un 90% de ellas fracasa. La investigación muestra que el 21,5% de las nuevas empresas fracasan en el primer año, el 30% en el segundo año, el 50% en el quinto año y el 70% en su décimo año. Según los dueños de negocios, las razones del fracaso incluyen mala administración, agotamiento del dinero, mercado equivocado, falta de investigación, malas asociaciones, marketing ineficaz y no ser un experto en la industria. Con una tasa de fallas tan alta, es importante estar consciente de en lo que te estás metiendo.

En primer lugar, puedes estar seguro de que sentirte abrumado por el trabajo, por los grandes y pequeños detalles en los que tienes que pensar, por las decisiones que tomar, por las preocupaciones y en primer lugar por tus finanzas. Porque al principio, el dinero que necesitas para su puesta en marcha normalmente vendrá de tus ahorros o de amigos y familiares, no de inversores. Y antes de que las cosas empiecen a funcionar, habrá pasado una cantidad de tiempo considerable, durante la cual no ganarás dinero pero tendrás que cubrir los gastos.

También tendrás que hacer sacrificios: trabajar largas noches, renunciar a las fiestas y salir con amigos porque tienes tareas pendientes o eventos de networking a los que asistir. Tienes que estar preparado. Recuerda que solo la mitad de las startups sobreviven después de un lapso de cinco años, por eso duplica tus esfuerzos y trabaja aún más duro. En el proceso, aprenderás a administrar bien tu tiempo, dedicándolo a las prioridades correctas y creando el mayor valor.

Encuentra financiación… en el momento adecuado

¿Vas a necesitar más dinero del que puedes aportar con tus ahorros o con la ayuda de amigos o familiares? Por supuesto que sí. Pero, ¿deberías empezar a buscar financiación (ya sea financiación ángel o capital de riesgo) después de haber fundado tu startup? Tal vez no. Aquí es donde entra en juego el término Bootstrapping.

Bootstrapping significa construir una empresa desde cero con nada más que ahorros personales, con suerte y el dinero en efectivo proveniente de las primeras ventas. El objetivo es mantenerlo lo más ajustado posible con poco o ningún efectivo externo u otros lanzamientos de apoyo.

Al principio, debes dar prioridad a otras cosas, como desarrollar y comercializar tu producto o idea de negocio, encontrar clientes, preparar un discurso comercial brillante, encontrar las personas adecuadas para abordar, aclarar responsabilidades con tus socios comerciales, etc. Solo después, si y cuando tu negocio comience a crecer, deberías considerar la cuestión de encontrar más financiación. Por la misma razón, nunca renuncies a tu trabajo antes de que tu nueva empresa tenga una base sólida, porque necesitarás lo que ganas para financiar tu nuevo negocio.

No tardes una eternidad en lanzar

Por último, pero no menos importante, está bien cincelar tu idea y la empresa que construirás en torno a ella mientras avanzas. Deja que se desarrolle mientras trabajas. No tiene que ser inmediatamente perfecta. No tener todo resuelto no debería obligarte a posponer el lanzamiento. Porque, especialmente en el ecosistema de startups, el momento y el impulso son cruciales.

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