Recualificación: ¿tendencia o inversión para el futuro?

Hace algunos años estudiaste, empezaste a trabajar y es posible que hayas mantenido ese trabajo durante la mayor parte de tu vida. Quizás tuviste la oportunidad de hacer un pequeño curso durante tu vida profesional, pero al final hubo un período de formación, cuando construiste tu educación y tu bagaje, y luego un período de trabajo activo, cuando practicaste lo aprendido. Hoy en día, las cosas han cambiado drásticamente: el período de tu vida dedicado al estudio y el período dedicado al trabajo no están divididos sino que se superponen, y es normal, incluso solicitado, que cuando comienzas a trabajar sigas construyendo habilidades y competencias.

 

Quizás cambias de opinión, entiendes que lo que estudiaste no es lo que realmente te gusta hacer y decides tomar un camino diferente. O tal vez decidas profundizar o ampliar tus conocimientos, adquirir nuevas habilidades, tratar de ser más competente en lo que ya haces. En otras palabras, capacitarse o mejorar ciertas habilidades se ha convertido en algo imprescindibile y representa la clave esencial para mejorar tu futuro.

 

Desde el punto de vista de una empresa, tanto la renovación como la mejora de las competencias son aspectos cruciales para hacer frente a un contexto global en constante evolución, con demandas en continuo cambio y la necesidad de nuevas profesiones y competencias. Por eso, un buen departamento de Recursos Humanos tiene que analizar y mapear el potencial y las aspiraciones de sus trabajadores en lugar de buscar fuera de la empresa. Luego, es importante ofrecer oportunidades de capacitación y desarrollo a los empleados para que adquieran las nuevas competencias que la empresa necesita.

 

Por qué capacitarse y cómo

Según el estudio de McKinsey «Empleos perdidos, empleos ganados: transiciones de la fuerza laboral en una época de automatización», para el año 2030 hasta el 14% de la fuerza laboral global podría necesitar cambiar su función laboral y/o categoría profesional, debido a los cambios del ecosistema de trabajo mundial (como por ejemplo la llegada de procesos de automatización y herramientas basadas en inteligencia artificial o simplemente la aparición de nuevas necesidades profesionales, como las relacionadas con la transición verde).

 

Como consecuencia directa de esto, para mantener sus trabajos, muchas personas necesitarán volver a capacitarse: podrán cambiar o (metafóricamente) quedarse atrás. Pero la reconversión es también una gran oportunidad para las personas involucradas: en lugar de perder terreno e importancia, año tras año, los trabajadores pueden asumir el desafío de cambiar y así mejorar su experiencia laboral y su vida.

 

Para la empresa, la recapacitación representa la mejor opción: el conocimiento interno de la organización, sus procesos, su cultura y su personal es tan importante como (si no más importante) poseer habilidades sólidas relacionadas con el trabajo específico en cuestión. Entonces, la recapacitación representa para las empresas la oportunidad de no perder personas talentosas y de gran valor, ya perfectamente insertadas en la cultura y los procesos de la empresa.

 

Por qué mejorar las habilidades y cómo

Mejorar las habilidades significa no cambiar por completo, sino agregar nuevas habilidades y destrezas a la propia riqueza de conocimientos. Para evitar quedarte atrás en un mercado laboral que siempre está en evolución, debes abrazar la filosofía del aprendizaje permanente y ser consciente de que nunca puedes dar algo por sentado: un rol, un trabajo, un puesto. Siempre hay que estudiar, mejorar tus competencias, comprender las habilidades que te pueden faltar y encontrar caminos (ya sean formales, con cursos tradicionales, o informales, con unas formas de aprendizaje en el trabajo o autoestudio) para adquirirlas.

La mejora de las competencias tiene que ver con la optimización del desempeño laboral, mediante la adquisición de nuevas habilidades que son necesarias debido a los cambiantes contextos y demandas laborales. La empresa puede y tiene que monitorear constantemente a sus empleados, ayudándolos a comprender lo que se necesita y desarrollando rutas de aprendizaje personalizadas para cada uno de ellos. Una vez más, es una situación en la que todos ganan: la empresa obtiene un empleado que está más satisfecho y hace un mejor trabajo, el trabajador mantiene su trabajo y una sensación de crecimiento con nuevos aprendizajes. También en este caso la retención de talento, desde el punto de vista de la empresa, es realmente fundamental.

 

Cuáles serán los perfiles más solicitados

Vimos que la reconversión y la mejora de las competencias serán fundamentales tanto para las empresas como para los empleados a causa de los cambios disruptivos que se están produciendo en el mercado laboral mundial. Pero, ¿en qué dirección debe ir la recalificación del capital humano? En pocas palabras, las tecnologías de la información y el sector digital obtendrán la mayor parte de esto. Según algunas estimaciones, en los próximos años, las empresas tendrán una gran necesidad de científicos de datos, trabajadores de TI, expertos en inteligencia artificial, expertos en ciberseguridad, ingenieros robóticos, gurús de blockchain y expertos en éxito de clientes. Por lo tanto, la dirección en la que debe ir el proceso de actualización o actualización de habilidades es bastante clara.

 

Sin embargo, también en el otro lado de la curva de aprendizaje existen importantes lagunas: surge que un porcentaje significativo de trabajadores carece de habilidades digitales básicas y que esto les impide hacer frente a las demandas del mercado laboral actual. Por consiguiente, no importa si eres un gerente sobrecalificado o un empleado que aspira a avanzar en su carrera, siempre hay espacio para la mejora y el crecimiento personal.

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