Creando espacios de trabajo seguros tras el COVID-19

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En la mayoría de países de Europa podemos decir que por fin estamos en el camino hacia una realidad post-COVID-19, en la que el virus sigue siendo una amenaza, pero como sociedad hemos entendido, planificado e implementado medidas para afrontar la nueva realidad que estamos viviendo. Hemos identificado soluciones y estamos tomando todas las precauciones necesarias que nos permitan avanzar hacia el futuro, reabrir nuestros países y reiniciar nuestras empresas y economías. Además, esta importante etapa comienza con la repoblación de los lugares que durante meses han estado desiertos. Sí, es hora de volver a la oficina. 

Este gran paso nos llevará a encontrar realmente nuestra nueva normalidad. En esta reciente encuesta publicada por el Congreso Europeo de Sindicatos (TUC), se descubre que 2 de cada 5 (el 39%) de los trabajadores están preocupados por no poder mantener la distancia social con sus compañeros cuando vuelvan a la oficina, lo que demuestra que se trata de un paso que no se debe dar a la ligera. De hecho, hay áreas clave de los espacios que se deben considerar y hay que ofrecer una pauta para crear un entorno de trabajo seguro y proporcionar a aquellos que acudan a la oficina la confianza de que su entorno de trabajo siempre priorizará su seguridad.

Como espacio de coworking, entendemos lo que se necesita para crear un lugar de trabajo que priorice el bienestar de nuestros miembros, y de hecho, siempre hemos tenido como objetivo proporcionar un espacio seguro. Sin embargo, esta crisis sanitaria global nos ha empujado ha encontrar soluciones aún más fiables para las actividades cotidianas y a explorar nuevas formas de que nuestra comunidad siga colaborando, respetando las nuevas restricciones y recomendaciones. 

En Talent Garden hay un equipo que siempre se ha dedicado y seguirá haciéndolo, a guiarnos para seguir teniendo un lugar de trabajo donde la salud, la productividad y el bienestar de nuestros miembros es nuestro objetivo principal. En un momento como este, nos hemos visto envueltos en encontrar nuevas soluciones, rediseñadas y reinventadas, para alcanzar nuestro objetivo, que se ha convertido en un reto aún mayor, pero sin perder el norte: queremos ser el lugar de trabajo ideal, más seguro y flexible, después de trabajar desde casa durante meses, algo que ha sido esencial durante la pandemia del coronavirus. 

Para que se instaure de forma indefinida la cultura de la seguridad dentro de nuestros centros, nos centramos en tres factores fundamentales: la limpieza y las medidas de seguridad, el rediseño de espacios físicos y el apoyo a nuestra comunidad para que todo funcione con normalidad mientras nos mantenemos seguros. Estos tres puntos se han abordado con una precaución exhaustiva y, como en la naturaleza tanto de nuestros espacios como de nuestro modelo de negocio está el adaptarnos a distintos escenarios, seguiremos evolucionando e implementando nuevas estrategias a medida que se desarrollen.

Medidas de limpieza y seguridad

Una de las soluciones más críticas y destacadas para crear un espacio de oficina seguro es garantizar que el servicio de limpieza está utilizando los productos correctos para desinfectar y limpiar todas las superficies y áreas, garantizando así la máxima seguridad. Todavía no está claro cuánto tiempo puede sobrevivir el virus COVID-19 en las diferentes superficies, pero limpiando diariamiente todas las zonas de alto contacto, reducimos el riesgo. También es importante complementar esto fomentando la higiene personal. Esto se hace poniendo a disposición en puntos clave del edificio pañuelos desechables, toallitas desinfectantes, gel hidroalcohólico y jabón. 

Además, es necesario informar, educar y dirigir a las personas dentro de las oficinas y zonas comunes. Compartir la información necesaria de forma visual y simplificada, ayudará a todos en el respeto de las restricciones y la protección de ellos mismos y de los demás. Lo haremos con carteles sobre cómo lavarse las manos en los baños, guiando a los visitantes cuando lleguen e indicando los puntos de espera y los sitios donde sentarse, para evitar aglomeraciones.

Es sin duda esencial entender cómo implementar estas medidas de seguridad sin provocar más estrés, sino dar a los miembros una sensación de seguridad y confianza porque dentro de este espacio están a salvo.

Rediseño de espacios físicos

El siguiente desafío se centra en la reorganización del espacio de trabajo. No es una tarea sencilla el rediseñar un espacio físico seguro que en su origen tenía como objetivo unir a las personas y ahora, en una época post-pandeima, necesita fomentar el distanciamiento social. La BBC destaca: “Las oficinas a prueba de pandemia podrían necesitar cambios a corto plazo, nuevos patrones de trabajo y mejoras de diseño a largo plazo que sitúen el higiene en el centro de la planificación del lugar de trabajo”. Es importante tener en cuenta que los cambios que se realicen ahora no serán para siempre, eso es indudable, igual que esta crisis nos ha enseñado que todo puede cambiar en un instante. Por lo tanto, partiendo de esta premisa, los diseños deben basarse en la adaptabilidad, y el espacio de oficina debe ser ahora más que nunca flexible y capaz de transformarse incluso en el caso de un posible rebrote en el futuro. Incluso aunque el trabajo inteligente y el trabajo a distancia son indispensables, y han venido para quedarse, los datos publicados por el Instituto de Investigación Gensler revelan que un lugar de trabajo bien diseñado sigue siendo el lugar de trabajo en el que la gente quiere estar.

A la vez que reinventamos el lugar de trabajo para adaptarse a las nuevas regulaciones, como pasillos y puertas más amplios, más tabiques, más espacio entre escritorios, etc., también veremos el crecimiento de la integración con la tecnología y el avance hacia el camino de la ‘oficina inteligente’. Deberemos invertir en los correctos avances que mejoren la protección para controlar el flujo de personas y la ocupación espacial, además de fomentar el “cero contacto”, algo que será muy poderoso en los próximos meses.

Mantener nuestra comunidad conectada y segura

A pesar de que proteger el espacio personal es una necesidad dentro de esta nueva normalidad, las personas aún valoran el poder estar juntos y tienen una mayor necesidad de comunidad. En el futuro tendremos que combinar experiencias virtuales y físicas para unir a las personas de manera segura. Ya sea como equipo de trabajo, como empresa, o como gestor de un espacio de oficina, es importante trabajar en restaurar ese sentido de pertenencia.

Después de esta fase generalizada de “trabajar desde casa”, la oficina se ha sometido a examen, ya que muchos se han cuestionado por qué la necesitamos, y cuál será su función en el futuro. Por suerte nosotros nunca hemos concebido nuestros campus como un lugar donde solo venir a trabajar, sino como un espacio con un ambiente inspirador que empodera a los profesionales. Construimos comunidad, no somos solo un espacio de coworking. Esta visión debería ser común en todos los espacios de trabajo con enfoque en el futuro. Es clave crear un espacio que mantenga a los ocupantes seguros, como venimos insistiendo, pero también que fomente las relaciones positivas, fomentando la exploración y el aprendizaje continuo y las interacciones personales, porque es ahí donde nace la innovación.

La oficina en casa es algo que permanecerá siempre en nuestras vidas, pero el trabajo en remoto o trabajo inteligente siempre necesitan una base, un lugar que el equipo o la compañía puedan llamar hogar y volver siempre que sea necesario. Es parte de la naturaleza humana el querer reunirnos, incluso si el distanciamiento sociial es una de las medidas fundamentales para frenar la pandemia, pero choca indudablemente con el instinto humano, profundamente arraigado, de conectar con los demás. Al crear el espacio de trabajo del futuro y redefinir las normas de trabajo, siempre tendremos en cuenta el aspecto de la conexión social al definir estas nuevas estrategias. Está demostrado que las personas, al sentirse parte de la comunidad y conectar con su equipo, gestionan mejor las emociones, hacen frente al estrés y son más resistentes. De hecho, si bien entendemos que el trabajar desde casa da a los empleados mayor autonomía y fomenta el potencial de equipo, no es una solución “talla única”. Por ejemplo, el informe 2020 State of Remote Work de Buffer resaltó que el 21% de los trabajadores remotos dicen que el mayor incoveniente de trabajar desde casa es la soledad. Es por eso que el futuro necvesita espacios de trabajo seguros, flexibles e innovadores como son los espacios coworking.

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