Growth Hacking: una definición más allá de los “hacks”

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Mujer trabajando en un ordenador en una oficina moderna

Si hay un término que está en boca de todos recientemente es, sin duda, Growth Hacking. Y es que el Growth Hacking ha llegado a nuestras vidas para quedarse. El nombre puede cambiar, pero la esencia del término tiene un largo recorrido en las empresas. El rápido crecimiento, el uso de datos al tomar decisiones y la necesidad de comprender y poner al cliente en el centro del negocio son aspectos característicos de cualquier empresa de éxito. Puede que cambien las técnicas o las herramientas que utilizamos, pero el proceso científico de formular hipótesis, probarlas y analizarlas ha existido durante miles de años. Y no parece que eso vaya a cambiar ahora.

Es verdad que pueden existir, y de hecho existen, varias definiciones del término Growth Hacking. Por poner un ejemplo, para los pequeños emprendedores el Growth Hacking puede consistir en un cierto abanico de actividades y trucos para adquirir más usuarios y conversiones con un bajo presupuesto. Los miembros de un departamento de marketing, en cambio, normalmente tienen un punto de vista más “marketiniano” sobre el tema, lo que les lleva a verlo como una manera alternativa de conseguir más usuarios y/o clientes.

Pero la tendencia actual, y la manera más conveniente de entender el Growth, es como un proceso que tiene impacto en varios niveles: en la cultura y mentalidad de la empresa, en la metodología de trabajo y en la manera de organizar el negocio.

Crecimiento como cultura y mentalidad

En pocas palabras, el Growth trata de resolver incógnitas. Requiere de una mentalidad característica para identificar y probar constantemente oportunidades de crecimiento, así como de hacerse responsable y tener la confianza suficiente para impulsar el crecimiento en un contexto particular. En definitiva, una mentalidad Growth es una forma de trabajar y lidiar con problemas donde se buscan soluciones alternativas, se da prioridad a la progresión sobre la perfección y se utilizan datos para tomar decisiones.

Esta mentalidad de crecimiento puede y debe tener lugar a nivel individual, de equipo y organizacional.

Operación y organización alrededor del producto digital

Habitualmente, las ventas en negocios tradicionales se realizaban a través de grandes equipos de representantes de ventas, con el apoyo de un equipo de marketing. La realidad es que este tipo de estructura no está optimizada para alcanzar un crecimiento exponencial. Puede que las ventas estén en crecimiento, sin embargo, el crecimiento será siempre en relación a la cantidad de dinero invertido en marketing. El Growth, en cambio, es una serie de metodologías, técnicas y formatos de experimentación que tratan de conseguir que un producto digital sea mucho más rentable sin necesidad de aumentar la inversión en captación.

Para hacer Growth, por lo tanto, se necesita un equipo multidisciplinar con ciertas responsabilidades y habilidades, con unos objetivos claros y con los recursos suficientes para alcanzarlos. Como el Growth es un área de conocimiento donde las barreras entre la tecnología, la ciencia y la psicología son muy difusas, es necesario reemplazar las estructuras tradicionales con un equipo de expertos en distintas áreas del producto digital y con un único objetivo compartido: crecer de forma sostenible.

Una metodología, no un conjunto de “hacks” o trucos

A nivel práctico, el Growth Hacking se compone de varias técnicas, pero lo más importante es seguirlo como metodología o “estado mental” de tu compañía. La creatividad es el único límite aquí. Para inspirarte, solo hace falta una búsqueda rápida en tu navegador sobre “técnicas de Growth Hacking”. Eso sí, la realidad es que esos trucos no siempre funcionan para todo tipo de empresas y, en la mayor parte de los casos, su impacto dura poco. Un buen growth hacker puede inspirarse en estas tácticas, pero se centra en preparar y ejecutar una estrategia de crecimiento que irá evolucionando constantemente.

Una cultura empresarial que adopte las formas de trabajar del Growth será la cultura que sobrevivirá en los tumultos de la digitalización. En palabras de Luis Díaz del Dedo, CEO y fundador de Product Hackers, la agencia especializada en Growth que se ha incorporado a la comunidad de Talent Garden desde el campus de Madrid, “cualquier empresa de cualquier sector puede beneficiarse de la técnica de Growth Hacking y aplicarla en sus productos digitales, siempre que los tenga. El factor diferenciador es, bajo nuestro punto de vista, que exista una relación entre el usuario y el producto digital, donde el usuario pueda interactuar con el producto, sea cual sea la naturaleza de esa interacción, y donde exista también un nivel de compromiso en función del tipo de cliente, usuario, suscriptor, seguidor o visitante”.

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